You are here!!


Cómo el yoga te ayuda a encontrar el balance interior

Para las mujeres que alternan su carrera, su familia y su vida social, el yoga podría parecer innecesario: una pérdida de tiempo o una práctica demasiado “new age”. Otras quizá se sientan escépticas sobre el cambio de una postura extraña a otra, incluso unas que requieren de tanto balance que podrían parecer un acto de circo.

Sin embargo, el yoga no es una rutina de gimnasia o un acto de equilibrismo, sino una disciplina antigua de la India que entrena tanto tu cuerpo como tu mente. Ya sea que tu estilo de yoga sea más gentil, como hatha, o más enérgico, como ashtanga, los efectos benéficos de una práctica regular son conocidos desde hace décadas: tonifica tu cuerpo, mejora la flexibilidad y fortalece los músculos.

El yoga también se trata de crear una conexión entre la mente y el cuerpo, o de un pacífico momento de dejar ir. ¿Cuándo fue la última vez que pudiste poner tu mente en blanco?

No hay nada más relajante que sentarte en la posición de loto —con las piernas cruzadas— y concentrarte, de forma silenciosa, en tu respiración, siguiéndola mientras inhalas y exhalas. Incluso las posturas más dinámicas te ayudarán a sentirte más centrada con tu cuerpo. El sentimiento de conexión y armonía también nace dentro de las secuencias de movimientos más dinámicas.

“Siempre invito a la gente a que exploren sus cuerpos: doblar las rodillas, soltar los brazos y mover la cadera de izquierda a derecha. Concentrarte en las sensaciones es una forma de apropiarte de las posturas”, explica Hermine Prunier, una instructora de yoga establecida en París.

El punto no es forzarse, sino completar cada movimiento con la mayor conciencia posible. La postura de Shavasana —estar recostada sobre la espalda, con el cuerpo totalmente relajado y la mente despejada— incluso puede ayudarte a tener un sueño más profundo. Al activar la producción del GABA (el neurotransmisor de la relajación), esta disciplina ayuda a combatir el estrés y el insomnio. Al liberar el estrés, tanto física como mentalmente, notarás que puedes apreciar mejor los momentos de la vida, especialmente aquellos que pasas con tus seres queridos.