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Aprende el arte del automasaje

Con nuestras ocupadas rutinas, es fácil olvidarse de tomar un poco de tiempo para desconectarnos y enfocarnos en nuestros cuerpos y mentes. Al aprender el arte del automasaje, serás capaz de tomar pequeños momentos de tiempo para ti durante el día, lo que te dejará concentrada, tranquila y llena de energía.

El masaje ayuda tanto a nuestros músculos como a nuestras mentes. Un corto automasaje puede aliviar y relajar los músculos adoloridos inmediatamente. La segunda ventaja de esta técnica es mental: el acto de concentrarse por completo en el cuerpo permite que el cerebro se desestrese. Aquí están algunas técnicas que puedes poner en práctica tú sola, en el trabajo y en casa.

La técnica de la pelota de tenis

Quítate los zapatos discretamente debajo de tu escritorio y coloca una pelota de tenis debajo del arco de tu pie, y aplica presión para darte un agradable masaje. ¡Altamente recomendado para las devotas de los tacones!

Un masaje manual

Utilizas mucho tus manos en el trabajo, así es que recompénsalas con un rápido masaje utilizando crema hidratante. Esto no sólo ayudará a relajarte, sino que también te dejará con las manos suaves y sedosas después. Utiliza tu pulgar para masajear la palma de la mano contraria, y luego pasa por cada uno de los dedos, para terminar pellizcando suavemente la piel que une las articulaciones, esto te ayudará a despertar.

Relaja los brazos

Toma tu pulgar y eleva el antebrazo en movimientos largos y amplios para estimular el flujo sanguíneo. Cuando sientas que la piel ya calentó, cambia el movimiento y comienza a masajear en círculos pequeños hacia arriba y hacia abajo tanto el brazo superior como el inferior utilizando el índice y el dedo medio.

Calma los hombros tensos

Casi nunca nos damos cuenta que pasamos gran parte del día con los hombros subidos a la altura de los oídos, esto causado, por lo general, porque estamos sentadas en una computadora o sosteniendo el teléfono por demasiado tiempo. Utiliza las yemas de los dedos para masajear el cuello en movimientos circulares, comenzando desde la base del cuello y trabajando hacia abajo y hacia el exterior.

Endereza tu columna rígida

Otra víctima del trabajo de escritorio puede ser la espalda. Enrosca tus manos en puños, extiéndelos hasta alcanzar tu espalda y utiliza los nudillos para masajear suavemente en el sentido y contra el sentido del reloj, hacia arriba y hacia abajo de la columna vertebral hasta donde logres alcanzar. Cuando termines, envuelve tus brazos alrededor de ti y estira los músculos de la espalda superior. Al concentrarte en tu columna por algunos minutos, te descubrirás, después, con una mejor postura.

Alivia dolores de cabeza

Incluso si no tienes dolor de cabeza, un masaje se puede sentir maravillosamente relajante. Basta con dibujar círculos en el cuero cabelludo utilizando las yemas de los dedos, y poco a poco hacer los círculos más grandes e ir incrementando la presión.

Tan sólo unos minutos de automasaje en el trabajo pueden realmente mejorar tu rendimiento durante el resto del día. Pero cuando llegues a casa puedes pasar el tiempo que quieras. ¿Por qué no intentarlo después de un baño y con un poco de música relajante? ¡Cuéntanos si tienes alguna técnica de automasaje que debemos probar!